sábado, 18 de junio de 2016

Vejez o Envejecimiento



La vejez es la última etapa del ciclo vital, que puede comenzar en diferentes momentos de acuerdo a la disciplina teórica que lo aborde y es allí donde nos encontramos con el concepto de edad social.
La edad social responde a una construcción, está se sujeta a revisiones y transformaciones desde una visión histórica y cultural; por tanto la vejez es una construcción sociocultural que varía de sujeto en sujeto y de sociedad a sociedad.
Al referirnos al concepto de envejecimiento debemos diferenciar dos vertientes: el envejecimiento individual y el envejecimiento poblacional.
El primero se relaciona con el proceso de cambios fisiológicos, biológicos y psico-sociales que empiezan con nuestro nacimiento y termina con nuestra muerte. Por lo tanto nadie está exento del proceso de envejecimiento, ya que, todos envejecemos durante el transcurso de nuestro ciclo vital, que además está condicionado por el medio ambiente en que la persona transita su vida.
 Es por eso que una persona que desarrolla hábitos alimenticios saludables, actividad física y mental, relaciones sociales efectivas y afectivas, podemos decir que esa  persona  vive un “buen envejecimiento individual”. Y muy  probablemente ese individuo llegue a vivir una “buena vejez”.

El envejecimiento poblacional es, por otra parte, un fenómeno social y demográfico de una sociedad determinada, en donde la proporción de personas adultas mayores aumenta en relación al número de personas más jóvenes. Dando pie a la modificación de la pirámide poblacional.

lunes, 23 de mayo de 2016

Esferas de la salud integral


Puede decirse que cada persona construye su propia vejez a partir de la forma como su genoma interactúa con el ambiente a lo largo de toda su vida”

Antrop. Luis Alberto Vargas
El proceso de envejecimiento conlleva un conjunto de cambios y desafíos que retardan la adaptación. Cada persona experimenta este proceso de forma diversa e individual.
Las actitudes y comportamientos que malogran un  proceso de envejecimiento enriquecedor y exitoso tiene un común denominador: la no aceptación del proceso mismo.
Lo importante es aceptar con realismo la nueva situación adoptando una postura abierta, positiva y flexible ante esta etapa, última del ciclo vital, e intentar vivirla exitosamente como su plena culminación.
Para esto se requiere, entre otras cosas, obtener el equilibrio de la salud humana, reaprender a vernos como seres integrales que interactuamos en varias esferas de la vida.
Esfera física: la salud bio-física que implica mantener nuestros sistemas orgánicos activos y funcionales y, de ser posible, libres de patologías, preservar las capacidades homeostáticas, respiratorias, digestivas, circulatorias, inmunológicas, motrices y perceptivas.
Esfera mental: la salud del pensamiento y las capacidades cognitivas, tan importante es mover el cuerpo como la mente para preservar la autonomía y la funcionalidad. El aprendizaje como premisa.
Esfera psicológica: la salud de las emociones, el manejo de las situaciones estresantes y la correcta gestión de los recursos emocionales.
Esfera social: la salud de las relaciones sociales, la riqueza y diversidad en los contactos personales, la calidad de las redes de apoyo, y la salud y aprecio de las relaciones familiares.
Esfera espiritual: la salud de la vida interior, basada en la relación personal con los conceptos del sentido de la vida, la fe, el amor, la vida y la muerte.
 
Rodolfo Jiménez Beltrán

Gerontólogo Social

lunes, 4 de abril de 2016

Ser productivo



Seguir activo es seguir productivo


En la vejez, se acepta con menor dificultad el dejar de aportar lo que antes se aportaba; pero, aceptar la posibilidad de dejar de realizar las actividades de la vida diaria, es algo que se asume con dolor y sufrimiento, ya que  implicaría convertirse en una persona inútil, en una “carga”
Lo anterior, es particularmente relevante en el contexto de una sociedad utilitaria y de consumo, en donde ser productivo significa progreso, aspirar a satisfacer necesidades básicas y otras que pueden resultar más superficiales, pero que son valoradas como importantes.
Igualmente la idea de “ser útil” es muy valorada en nuestra sociedad, ya que además de implicar ser independiente o autosuficiente, también se relaciona con la posibilidad de hacer algo por y para los otros.
Por ello, cuando ya no se puede cumplir con este requerimiento social,  surge una serie de dificultades de índole diversa que hacen de este fenómeno un problema social.
Una causa de temor e incertidumbre en todo ser humano es la posibilidad de dejar de ser productivo, sobre todo los hombres, quienes culturalmente han tenido el rol de proveedores; el dejar de proveer o disminuir su capacidad de aportación económica al hogar (ya sea porque no pueden trabajar o porque el monto de su pensión no alcanza), implica perder parte del poder que se adquiere con el ingreso y trastocar un rol que ha desempeñado por mucho tiempo, la exclusión, a menudo involuntaria del mercado laboral, produce en los mayores un sentimiento de marginalidad.
 
En el caso de las mujeres mayores, que en su mayoría no estuvieron insertadas en el mercado laboral, que se dedicaron al hogar, a la crianza, al cuidado de enfermos; algunas incluso realizaron  actividades generadoras de ingreso, pero este trabajo no ha sido visto como una actividad productiva, sino más bien como un rol de género.
Para ellas, dejar de ser activas, dejar de servir, significa perder una parte importante de su identidad y de su sentido de vida.


lunes, 21 de marzo de 2016

Las piedras siguen rodando



Las edades de los integrantes de una de las bandas de rock más populares y emblemáticas de los últimos 50 años, oscilan de los 68 de Ronnie Wood a los  74 de Charlie Watts pasando por los 72 de Mick Jagger y Keith Richards, vaya imagen de la vieja guardia del rock británico (y mundial), nuevamente de gira, llenando estadios y abriendo fechas nuevas para sus conciertos.
Es una imagen que en lo particular no deja de sorprenderme y de alegrarme (nunca vi la foto de un Stone con sobrepeso), creo que son en la actualidad una de las imágenes  positivas de  vejez  más difundidas a nivel mundial, no solo por su éxito profesional de décadas, ya en sí loable, sino por el derroche de energía que requiere un músico de esa talla en cada espectáculo que brinda.
 Aunque ahora llego a pensar: ¿será que estos tipos cumplen el mito  de que los viejos chupan la energía de los jóvenes? ¿Y en cada concierto, en cada gira, en lugar de desgastarse, son ellos los que se llenan de más y más energía, y “rejuvenecen”  cada vez que la multitud de jóvenes y, por supuesto, muchísimos adultos y viejos los ovacionan?
Como sea, los Rolling Stones encarnan ya un nuevo arquetipo de la vejez en el siglo XXI.


viernes, 11 de marzo de 2016

La mujer adulta mayor



La mujer en México vive en promedio 77 años, es decir 4 a 5 años más que el hombre,  más o menos esa misma diferencia se da en todo el mundo, incluso en los lugares de longevidad extraordinaria como son Okinawa en Japón, Nicoya en Costa Rica y las islas mediterráneas Cerdeña e Ikaria.
Parece que la mujer gestiona mejor su proceso de envejecimiento, evita ciertos excesos e imprudencias, hace más prevención personal de su salud, es más sociable y dedica más tiempo a ser útil a los demás incluso a edades muy avanzadas. Todos estos son factores que alargan la vida. Tampoco hay que desdeñar otras realidades biológicas, durante una larga etapa de su vida la mujer está protegida por factores hormonales, esto entre otras cosas ayuda a que el corazón de la mujer sea más fuerte, además  de que su sangre se renueva con más frecuencia. Esta diferencia está generalizada hasta el punto de que el 85% de las personas centenarias son mujeres.
La paradoja, sin embargo, es que lo que debe ser una gran noticia se ensombrece al ver la realidad global de las mujeres adultas mayores: padecen más enfermedades durante esta etapa, tienen menos ingresos económicos y la mayoría carece de protección social, sumado a que son las mujeres en general más pobres en términos patrimoniales y nutricionales. Aún hoy la mayoría de las mujeres son víctimas de una sociedad discriminadora y machista, y son, las adultas mayores, más vulnerables.
Desde hace 40 años se celebra en nuestro país el Día Internacional de la Mujer, han sido varias horas de discursos, muchos años de lucha, algunas iniciativas y leyes, pero las políticas públicas se han quedado cortas para que la mujer alcance un auténtico empoderamiento en todas las etapas de la vida, más aún en la tercera edad.

lunes, 22 de febrero de 2016

Exitoso o decrépito



El desarrollo científico, tecnológico y socio-sanitario ha extendido la esperanza de vida 30 años en promedio en el último medio siglo, en México ya rebasa los 75 años. Y es cada vez más común ver personas, en nuestro entorno, que rebasan los 80 o 90 años.
Durante mucho tiempo se han asociado a la vejez con la enfermedad, el deterioro y la dependencia, incluso para muchas generaciones han sido un paradigma inevitable. El envejecimiento patológico (la decrepitud) es una amenaza para los individuos que viven con una enfermedad crónica, porqué las probabilidades de perder funcionalidad y depender de otros son muy altas.
Nos encontramos ante una reflexión muy profunda: muchísimas personas envejecidas, más viejas que nunca, juntas en un mismo momento histórico. Y muchas de ellas, enfermas.
El sector salud da la alarma del aumento de personas con insuficiencia renal que requieren diálisis y hemodiálisis, detonada  principalmente por Diabetes e Hipertensión Arterial, y otras patologías que dañan los riñones. El gasto de atención es altísimo, privado o público.
¿Existe una opción diferente?
Sí, por supuesto. La clave está en aprender o reaprender hábitos saludables, entre otros, el autocuidado,  la actividad física, mental y social; y contar con una actitud positiva
Son muchas las personas longevas saludables, o al menos con una salud bien gestionada, que derriban los estereotipos y los paradigmas de la decrepitud, la patología y la dependencia.
Sí, vivir un envejecimiento exitoso es posible. La iniciativa es personal y el compromiso también. ¡cuídate y actívate!

viernes, 15 de enero de 2016

Historias Mayores, Héctor Pita Esquivel

 Cumplir ochenta años. En este siglo llegar a esa edad ya no es tan improbable como lo fue hace tan solo medio siglo, sin embargo sigue dotando de un status muy especial a quienes logran rebasar la octava década de vida.
Y cuando una persona llega a esta edad con la integridad y orgullo de haber hecho lo correcto, metas cumplidas, sueños realizados, con gratitud a la vida, además de una reserva funcional y una fortaleza física por demás admirable, pues no queda más espacio que el reconocimiento.

Escucha la entrevista que nos lleva a conocer su historia de vida

Historias Mayores. Héctor Pita Esquivel 1a parte

Historias Mayores Héctor Pita Esquivel 2a parte